Diferentes posturas de parto

Diferentes posturas de parto
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Todas sabemos que la postura más utilizada en los centros médicos, es la horizontal boca arriba. Sin embargo, hay algunas otras que pueden resultar más cómodas durante el parto.

Existen muchas opiniones encontradas respecto de las diferentes posturas para dar a luz. No obstante, es importante destacar que no existe una única postura que sea perfecta para todas las mujeres y para todas las situaciones, todo depende de cada parto y de cada futura mamá.

Éstas son algunas posturas alternativas:

Vertical: algunos dicen que esta postura favorece más el proceso del parto. En este tipo de posturas, las mujeres tienen un eje vertical al suelo, y por esto las contracciones suelen ser más fuertes y eficaces. De esta forma, el bebé apoya la cabeza sobre el cuello del útero, y así la producción de oxitocina endógena aumenta. Además, la verticalidad favorece el aumento de los diámetros pélvicos, aunque también se dice que presenta más riesgos de provocar desgarros. Esta postura puede darse de diferentes formas: de pie: (no es muy frecuente ya que requiere de mucha fuerza), en cuclillas o utilizando la silla de partos.

Con cuatro apoyos: se trata de una postura en la que el eje de las piernas es vertical, pero la mujer se coloca inclinada hacia adelante. Una de las principales ventajas de esta postura es que favorece el encajamiento del bebé (lo ideal es que la cabeza esté ubicada para abajo y la espalda apoyada en el abdomen). Existen dos variantes: una en la que la mujer se apoya en las manos y en los pies, y otra en la que se apoya en las manos y en las rodillas.
 
Tumbada de costado: se trata de una postura que muchas embarazadas buscan de forma instintiva, ya que también ayuda mucho al encajamiento y al descenso de la cabeza fetal en el canal del parto. Aunque las contracciones son más intensas, son menos frecuentes, por lo que es una buena postura para mujeres que están muy cansadas o para partos muy rápidos.
 
Semisentada o semitumbada: puede resultar una postura muy cómoda en los casos en los que la embarazada no pueda moverse. Puede darse en una cama, con algunos almohadones, y con las rodillas flexionadas. Si bien con esta postura el sacro está bloqueado, también produce que aumenten relativamente los diámetros pélvicos. Se trata de una postura muy adecuada para descansar entre contracciones.

Fuente: cosasdebebes.es
Publicado el 08 de Agosto 2011 en las categorías Embarazo, con los tags parto, posturas