Tintura y depilación en el embarazo
Tintura y depilación en el embarazo
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¿Puedo teñirme el pelo? ¿Y depilarme con cera? Parecen preguntas menores, pero estos temas preocupan a todas las embarazadas. Mitos y verdades sobre los pequeños grandes temas de la estética.
A todas nos pasa lo mismo: En el instante mismo que se confirma nuestro embarazo, nos empiezan a invadir las grandes preguntas; ¿Seré buena madre? ¿Estoy preparada para esto? ¿Será niño o niña? Muchas incognitas cuyas respuestas solo podremos conocer con el transcurso del tiempo.
Pero además de estas dudas profundas, surgen muchos otros pequeños cuestionamientos asociados a la gran cantidad de mitos y versiones que circulan en la sociedad respecto de la salud y el embarazo.
La tintura y la depilación, lamentablemente, no escapan a la suspicacia generalizada, y como en CLUB HUGGIES sabemos lo importante que es para ti sentirte linda, te contamos que es cierto y que no lo es entre tanta leyenda urbana.
Tintura y permanentes
Durante el embarazo, es sabido, las hormonas del cuerpo se alborotan, influyendo sobre el pelo de los modos más diversos; Un cabello fino y quebradizo puede ganar cuerpo y brillo… o al revés. La aparición de canas puede, imprevisiblemente, avanzar o retroceder.
El miedo a las tinturas y permanentes durante el embarazo está asociado a la idea de que los productos químicos que las componen llegan al bebé a través del torrente sanguíneo. Esta explicación es real en el caso de las permanentes: aunque no se ha comprobado aún que surtan algún efecto en la guagua, todavía la comunidad médica no las considera ciento por ciento inocuas, por lo tanto se aconseja evitarlas.
Con respecto a las tinturas, las opiniones de los médicos están divididas, aunque en general, inclusive aquellos que permiten que sus pacientes se tiñan, recomiendan evitar los productos que contengan compuestos químicos que puedan ser tóxicos, como las anilinas. Pero como los productos de belleza no suelen especificar sus componentes, generalmente los obstetras suelen recomendar a las mujeres embarazadas que no se tiñan el cabello, especialmente en el primer trimestre.
Por suerte existe una alternativa; los productos temporales, hechos sobre la base de pigmentos naturales, se depositan en la superficie del cabello y resisten entre 6 y 8 lavados. Sus componentes no presentan ningún riesgo para la guagua ni para la madre.
Depilación
Durante el embarazo, se intensifica la circulación sanguínea para favorecer la alimentación del bebé a través de la placenta. Pero también se benefician de este alimento extra otras células del cuerpo, como las cutáneas.
Una consecuencia indeseada de este beneficio es que se puede producir un aumento del vello corporal, que incluso puede aparecer en zonas del cuerpo en donde antes no estaba. El bozo, el mentón, los brazos, las piernas, la espalda y la panza pueden verse afectados. Pero no te asustes; este vello excesivo generalmente desaparece unos seis meses después del parto.
¿Y mientras tanto? La depilación con cera es un sistema seguro, siempre que se respeten las medidas de higiene. Afeitarse también es una opción viable, aunque es importante recordar que este vello crecerá luego con más fuerza.
En cambio, no se recomiendan las cremas depilatorias o decolorantes porque pueden ser absorbidas por la piel y no se descarta que puedan afectar al bebé. La electrólisis y la eliminación por láser tampoco se consideran seguras, además de que pueden ser dolorosas e incómodas.
Tintura y depilación. Parecen cuestiones menores, pero no lo son. Cada una de estas dudas debe tener un lugar en la consulta con el ginecólogo o el obstetra, quien -basado en su criterio personal y en el conocimiento de su paciente- dará la respuesta más adecuada para la protección de la salud de la mamá y su guagua.
Pero además de estas dudas profundas, surgen muchos otros pequeños cuestionamientos asociados a la gran cantidad de mitos y versiones que circulan en la sociedad respecto de la salud y el embarazo.
La tintura y la depilación, lamentablemente, no escapan a la suspicacia generalizada, y como en CLUB HUGGIES sabemos lo importante que es para ti sentirte linda, te contamos que es cierto y que no lo es entre tanta leyenda urbana.
Tintura y permanentes
Durante el embarazo, es sabido, las hormonas del cuerpo se alborotan, influyendo sobre el pelo de los modos más diversos; Un cabello fino y quebradizo puede ganar cuerpo y brillo… o al revés. La aparición de canas puede, imprevisiblemente, avanzar o retroceder.
El miedo a las tinturas y permanentes durante el embarazo está asociado a la idea de que los productos químicos que las componen llegan al bebé a través del torrente sanguíneo. Esta explicación es real en el caso de las permanentes: aunque no se ha comprobado aún que surtan algún efecto en la guagua, todavía la comunidad médica no las considera ciento por ciento inocuas, por lo tanto se aconseja evitarlas.
Con respecto a las tinturas, las opiniones de los médicos están divididas, aunque en general, inclusive aquellos que permiten que sus pacientes se tiñan, recomiendan evitar los productos que contengan compuestos químicos que puedan ser tóxicos, como las anilinas. Pero como los productos de belleza no suelen especificar sus componentes, generalmente los obstetras suelen recomendar a las mujeres embarazadas que no se tiñan el cabello, especialmente en el primer trimestre.
Por suerte existe una alternativa; los productos temporales, hechos sobre la base de pigmentos naturales, se depositan en la superficie del cabello y resisten entre 6 y 8 lavados. Sus componentes no presentan ningún riesgo para la guagua ni para la madre.
Depilación
Durante el embarazo, se intensifica la circulación sanguínea para favorecer la alimentación del bebé a través de la placenta. Pero también se benefician de este alimento extra otras células del cuerpo, como las cutáneas.
Una consecuencia indeseada de este beneficio es que se puede producir un aumento del vello corporal, que incluso puede aparecer en zonas del cuerpo en donde antes no estaba. El bozo, el mentón, los brazos, las piernas, la espalda y la panza pueden verse afectados. Pero no te asustes; este vello excesivo generalmente desaparece unos seis meses después del parto.
¿Y mientras tanto? La depilación con cera es un sistema seguro, siempre que se respeten las medidas de higiene. Afeitarse también es una opción viable, aunque es importante recordar que este vello crecerá luego con más fuerza.
En cambio, no se recomiendan las cremas depilatorias o decolorantes porque pueden ser absorbidas por la piel y no se descarta que puedan afectar al bebé. La electrólisis y la eliminación por láser tampoco se consideran seguras, además de que pueden ser dolorosas e incómodas.
Tintura y depilación. Parecen cuestiones menores, pero no lo son. Cada una de estas dudas debe tener un lugar en la consulta con el ginecólogo o el obstetra, quien -basado en su criterio personal y en el conocimiento de su paciente- dará la respuesta más adecuada para la protección de la salud de la mamá y su guagua.
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Publicado el 12 de Agosto 2011 en las categorías Archivo, con los tags






